El Ejecutivo italiano estudia abrir una nueva vía de cooperación migratoria en África. El Gobierno de Giorgia Meloni mantiene contactos con Ruanda para determinar si el país puede recibir a solicitantes de asilo trasladados desde Italia, aunque las conversaciones todavía no han desembocado en un acuerdo definitivo.
La existencia de estos contactos ha sido reconocida desde Kigali. La portavoz gubernamental Yolande Makolo confirmó en una entrevista radiofónica que ambas partes siguen negociando y evitó dar por cerrado el entendimiento.
El proyecto podría apoyarse en la infraestructura que Ruanda ya utiliza para atender temporalmente a personas desplazadas. Se trata de un complejo situado en Gashora, cerca de Kigali, concebido para ofrecer alojamiento y asistencia mientras se determina el futuro de quienes son recibidos.
El modelo permite distintas salidas en función de cada caso. Las personas alojadas pueden recibir asistencia sanitaria y formación mientras se tramita su situación, con opciones que incluyen el reasentamiento en otro Estado o el regreso voluntario al país de procedencia cuando sea posible hacerlo en condiciones de seguridad.
El modelo permite distintas salidas en función de cada caso
Para Ruanda, una eventual colaboración con Italia supondría retomar una fórmula que ya intentó aplicar junto a otros gobiernos occidentales. El precedente más conocido fue el pacto alcanzado con Reino Unido, que pretendía enviar al país africano a determinados solicitantes de asilo. El proyecto terminó siendo abandonado por el Gobierno de Keir Starmer tras la derrota de los conservadores británicos en 2024.
Kigali considera que aquella experiencia puede servir para corregir problemas en futuros programas. Makolo ha defendido que su país quiere participar en la respuesta internacional a los movimientos migratorios y ha reivindicado la creación de alternativas dentro de África para reducir los desplazamientos peligrosos hacia Europa.
La posible alianza encaja, además, con la política que Meloni viene desarrollando desde su llegada al Gobierno. Roma ya alcanzó en 2023 un acuerdo con Albania para gestionar determinados procedimientos migratorios fuera de Italia, convirtiéndose en uno de los principales defensores dentro de la Unión Europea de la cooperación con terceros países en esta materia.