Las Fuerzas de Defensa de Israel identifican al fallecido como Tamer Al-Zabaq y aseguran que, de los cinco implicados que han señalado, solo permanece vivo uno que está detenido
Las Fuerzas de Defensa de Israel han anunciado la muerte de Tamer Mohammad Ibrahim Al-Zabaq, al que identifican como uno de los cinco miembros de Hamás implicados en el secuestro de Shani Louk durante el ataque del 7 de octubre de 2023. La operación se llevó a cabo mediante un bombardeo en Yabalía, en el norte de la Franja de Gaza.
Según el Ejército israelí, Al-Zabaq formaba parte del grupo que trasladó a la joven germano-israelí en una camioneta. Las imágenes de su cuerpo en ese vehículo se difundieron internacionalmente y se convirtieron en uno de los testimonios más estremecedores de la masacre.
Con esta muerte, Israel sostiene que cuatro de los cinco integrantes identificados de ese grupo han fallecido. El quinto, Mustafa Ala Khatib, permanece bajo custodia israelí y está siendo interrogado. Por tanto, el único superviviente de los cinco señalados por las FDI se encuentra detenido.
Las FDI le atribuyen la preparación de nuevos ataques
El Ejército israelí vincula la operación tanto con la participación de Al-Zabaq en los hechos del 7 de octubre como con actividades posteriores. Según su versión, el miembro de Hamás representaba una "amenaza inminente y activa" por su implicación en la preparación de ataques contra soldados y civiles israelíes.
Las FDI también le atribuyen labores destinadas a reconstruir la capacidad militar de la organización terrorista en el norte de Gaza. Israel presenta esas actuaciones como un incumplimiento del alto el fuego y las incluye entre los motivos que justificaron el bombardeo.
Israel anuncia la muerte de otro miembro de Hamás implicado en el secuestro de Shani Louk
La información militar describe la intervención como un ataque dirigido específicamente contra Al-Zabaq. Tanto las acusaciones sobre sus actividades recientes como la valoración de la amenaza proceden de las autoridades israelíes. El anuncio sitúa su muerte dentro de las operaciones contra quienes Israel considera responsables de la masacre de 2023 y de la reorganización de Hamás.
Shani Louk, una de las víctimas del festival Nova
Shani Louk asistía al festival de música Nova cuando se produjo el ataque terrorista. La difusión de las imágenes de su cuerpo en una camioneta convirtió su caso en uno de los más conocidos internacionalmente y dio paso a meses de búsqueda por parte de su familia.
Su muerte fue confirmada mediante la identificación de restos. Posteriormente, las fuerzas israelíes recuperaron su cuerpo en Gaza en mayo de 2024, una operación que permitió a sus familiares darle sepultura después de meses de incertidumbre.
Además de Al-Zabaq y Khatib, Israel identifica entre los implicados a Basel Cheleh, Mustafa Shaheen y Attiya Daour, a quienes da por muertos. Las FDI mantienen su compromiso de perseguir a los responsables del 7 de octubre. En el caso de Louk, el balance comunicado deja cuatro fallecidos y un detenido entre los cinco hombres señalados por el Ejército.