La participación de Ada Colau en un encuentro internacional en Puerto Rico ha quedado frustrada por una decisión de las autoridades estadounidenses. La exalcaldesa de Barcelona no ha conseguido el permiso necesario para acceder al territorio, pese a haber intentado resolver personalmente su situación ante la Embajada de Estados Unidos en Madrid.
El episodio ha abierto un nuevo enfrentamiento entre Colau y la Administración de Donald Trump. Mientras Washington justifica la negativa por una supuesta intención de establecerse en Estados Unidos, la antigua dirigente de Barcelona sostiene que detrás de la medida existen razones ideológicas.
El viaje tenía como objetivo asistir a un acto que incluía un coloquio con Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York. Sin embargo, la exalcaldesa no podrá participar en el encuentro al no disponer de la autorización de entrada.
La exalcaldesa de Barcelona no ha conseguido el permiso necesario para acceder al territorio
La flotilla de Gaza, presente en la entrevista diplomática
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de Colau ha sido el contenido de su entrevista con los funcionarios estadounidenses.
Según ha explicado a elDiario.es, los representantes de la Embajada se interesaron por sus anteriores viajes a Israel y por su presencia en la Flotilla Global Sumud, una iniciativa en la que participó en octubre de 2025.
Estas preguntas se produjeron después de que su primera petición para viajar a Estados Unidos fuera rechazada. Colau había intentado obtener el permiso mediante el sistema electrónico ESTA, utilizado habitualmente por ciudadanos de países incluidos en el programa de exención de visados.
La exalcaldesa fue la única integrante de su delegación que no consiguió esa autorización, según la versión trasladada por su entorno. Por ello, optó por solicitar un visado directamente ante la representación diplomática estadounidense.
La gestión tampoco dio resultado.
Colau acusa a Trump de utilizar criterios políticos
La explicación recibida por la exalcaldesa no hace referencia expresa a su actividad política ni a la expedición a Gaza. El argumento comunicado por las autoridades estadounidenses fue una presunta "intención de inmigrar", circunstancia que Colau rechaza.
La antigua dirigente municipal asegura que no tiene antecedentes penales y que tampoco ha sido informada judicialmente de ninguna detención formal que pudiera afectar a su entrada en el país.
Ante la negativa, Colau ha denunciado lo que considera una actuación por "motivos políticos" y ha criticado los controles migratorios estadounidenses, que califica de "arbitrarios".
La controversia también ha llevado a la exalcaldesa a cuestionar la situación de Puerto Rico y su dependencia de Washington.