
Innovación extremeña al servicio del empleo rural y la industria nacional
CICYTEX impulsa el desarrollo local con tecnología limpia y empleo rural
Un grupo de investigadores del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) ha desarrollado un proceso que aprovecha la lana de menor calidad para transformarla en productos de alto valor. Así se evita que este recurso se desperdicie y se da una segunda vida a un material natural español. Es un ejemplo de innovación aplicada al campo y de aprovechamiento inteligente de los recursos nacionales.
El proyecto, único en España, convierte un problema en oportunidad al extraer lanolina, un aceite natural muy apreciado en cosmética y cuidado personal. Esta cera tiene propiedades antioxidantes y antimicrobianas, lo que aumenta su valor económico. Se demuestra así cómo la investigación puede generar riqueza y empleo en sectores tradicionales.
En Extremadura, gran parte de la lana ha perdido valor frente a materiales sintéticos importados, lo que ha afectado a la rentabilidad del campo. Muchos ganaderos incluso deben pagar para deshacerse de ella. Recuperar su valor significa apoyar al mundo rural y reforzar la economía local.

Ante esta situación, CICYTEX ha diseñado un sistema que maximiza el aprovechamiento de la lana, enviando las mejores fibras a la industria textil y destinando el resto a nuevos usos rentables. De esta forma se impulsa la productividad y se refuerza la cadena económica del sector primario.
El proceso comienza limpiando la lana para eliminar impurezas y separando la grasa mediante alcohol y calor, hasta aislar la lanolina. Se obtiene así un producto natural, rentable y sostenible. Es una muestra de cómo la ciencia puede servir al desarrollo económico real.
La lanolina se puede purificar para lograr una versión más clara y de mayor calidad, lista para su uso industrial. Además, se aprovecha la queratina, proteína presente en la fibra, muy útil en cosmética y cuidado personal. Nada se desperdicia, todo se transforma en valor añadido.
Con la lana limpia, los técnicos investigan cómo convertirla en bioplásticos biodegradables. Esto ofrece alternativas sostenibles sin depender del plástico importado. Es una forma responsable y nacional de cuidar el medio ambiente sin frenar el progreso.
Las aguas del lavado de la lana también muestran efectos beneficiosos para la agricultura, pudiendo usarse como fertilizantes naturales. La lana no apta para ropa se destina a compost, mejorando suelos y favoreciendo la biodiversidad. Incluso las fibras funcionan como aislantes naturales para edificios, eficientes y ecológicos.
Este proyecto impulsa la innovación en Extremadura y transforma un producto tradicional en uno moderno con mercado. Es un ejemplo de economía circular que crea riqueza sin despilfarro. Además, se desarrolla dentro del Programa Operativo FEDER Extremadura 2021-2027 en colaboración con la empresa Soluciones Dehesa Sana S.L., reforzando la unión entre ciencia, empresa y territorio.
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