La subida coincide con el proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno y con un intenso debate político sobre la política migratoria
La inmigración gana peso entre las preocupaciones de los españoles. El último Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente al mes de julio, refleja un notable aumento de quienes sitúan este asunto entre los principales problemas del país. La subida coincide con el proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno y con un intenso debate político sobre la política migratoria.
Los datos del sondeo muestran que la inmigración experimenta uno de los mayores incrementos del mes. En apenas treinta días, este asunto suma 4,5 puntos y se coloca como la segunda preocupación nacional, solo por detrás del acceso a la vivienda. De esta forma, supera a cuestiones que durante los últimos meses habían ocupado posiciones destacadas, como la economía, la corrupción o el desempleo.
El trabajo de campo del estudio se desarrolló entre el 1 y el 6 de julio, justo después de finalizar el plazo establecido para que los inmigrantes que reunían los requisitos presentaran la documentación necesaria para acogerse al proceso extraordinario de regularización promovido por el Ejecutivo.
Durante esos mismos días también continuaba el debate político en torno a la conocida como "Ley de nietos", incluida en la Ley de Memoria Democrática, que permite acceder a la nacionalidad española a descendientes de exiliados. Ambos asuntos centraron buena parte de la actualidad nacional durante el periodo en el que se realizaron las entrevistas del CIS.
La inmigración gana peso entre las preocupaciones de los españoles
La vivienda continúa encabezando la clasificación de los problemas del país. El acceso a una casa sigue siendo la principal inquietud para los ciudadanos y aumenta ligeramente respecto al mes anterior. Por detrás aparecen la inmigración y los problemas relacionados con la situación política, que también registran un incremento y escalan posiciones dentro del barómetro.
La corrupción permanece entre las principales preocupaciones de los encuestados, aunque desciende ligeramente en comparación con junio. El estudio se realizó pocos días después de conocerse importantes novedades judiciales relacionadas con antiguos responsables socialistas, un contexto que coincidió con la elaboración del sondeo.
La crisis económica también pierde posiciones en la clasificación general. Aunque continúa formando parte del grupo de problemas que más inquietan a los ciudadanos, cede terreno frente a otros asuntos que han ganado protagonismo durante las últimas semanas.
Cuando el CIS pregunta por las preocupaciones personales, la vivienda vuelve a situarse en el primer lugar. La evolución del coste de la vida y la situación económica ocupan la segunda posición, mientras que la sanidad completa el grupo de cuestiones que más afectan directamente a los ciudadanos en su día a día.
La inmigración gana peso entre las preocupaciones de los españoles
Otros asuntos como la calidad del empleo, el funcionamiento del Gobierno y de los partidos políticos, el paro o el auge de los extremismos también aparecen entre las respuestas más repetidas por los participantes en la encuesta. Precisamente este último apartado registra uno de los mayores incrementos respecto al barómetro anterior.
En el apartado económico, la percepción de los encuestados continúa dividida. Más de la mitad considera que la situación económica de España es mala o muy mala, mientras que una parte menor cree que atraviesa un momento positivo. Sin embargo, la valoración cambia cuando se analiza la economía personal, ya que una amplia mayoría afirma sentirse satisfecha con su situación económica, frente a un porcentaje mucho más reducido que reconoce atravesar dificultades.