El malestar crece dentro de la Guardia Civil por los nuevos vehículos patrulla incorporados en los últimos meses dentro del plan de renovación del parque móvil financiado con fondos europeos Next Generation. Varios agentes han denunciado que algunos de los nuevos SUV híbridos entregados para tareas de vigilancia rural y patrullaje en caminos presentan graves limitaciones fuera del asfalto y llegan a quedarse atascados en terrenos con poca dificultad.
Las críticas se centran especialmente en algunos modelos Ford Kuga con tracción total que, según denuncian los propios guardias civiles, no responden como auténticos todoterrenos pese a haber sido destinados a servicios donde resulta habitual circular por pistas rurales, caminos de tierra o zonas de difícil acceso.
"Se quedan bloqueados a la mínima"
El enfado entre los agentes ha aumentado tras difundirse imágenes de varios de estos vehículos atrapados en caminos con pequeñas irregularidades o desniveles. Según explican, el problema no está únicamente en el coche, sino en la configuración elegida para estos vehículos.
Aunque disponen de tracción 4x4, los SUV incorporan neumáticos diseñados principalmente para carretera, lo que reduce considerablemente su capacidad de agarre en terrenos complicados. Los agentes sostienen que con ruedas mixtas o específicas para campo muchos de estos problemas podrían haberse evitado con un coste mínimo.







