Hungría ha abierto este domingo sus colegios electorales en unas elecciones consideradas clave para el futuro político del país, en las que el primer ministro Viktor Orbán busca revalidar su liderazgo frente al avance de la oposición encabezada por Péter Magyar y su partido Tisza.
La jornada ha comenzado con normalidad y una alta expectación política tanto dentro como fuera del país, en un contexto marcado por la polarización y el debate sobre el rumbo institucional de Budapest.
Los centros de votación han abierto a primera hora de la mañana sin incidencias relevantes, dando paso a un proceso electoral que se prolongará durante gran parte del día hasta el cierre previsto por la tarde. Desde el gobierno se ha destacado la importancia de la participación ciudadana en unos comicios que pueden redefinir el equilibrio político tras más de una década de dominio de Orbán.

El partido Fidesz, liderado por el primer ministro, afronta esta cita electoral con una estructura consolidada y un fuerte arraigo en amplias zonas del país, especialmente en áreas rurales donde mantiene un respaldo sólido. Frente a ello, la oposición de Magyar ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos meses, aunque aún trabaja en consolidar su implantación territorial.








