España disputará el próximo 19 de julio la segunda final mundialista de su historia después de imponerse a Francia por 0-2. Los goles de Mikel Oyarzabal, desde el punto de penalti, y Pedro Porro certificaron el pase del equipo de Luis de la Fuente al partido definitivo, en el que se medirá al vencedor del encuentro entre Inglaterra y Argentina.
La clasificación supone un éxito deportivo, pero también activa las primas más elevadas acordadas por la Real Federación Española de Fútbol con los internacionales. Según la información adelantada por la Cadena COPE, cada futbolista cobraría 750.000 euros brutos si España levanta la Copa del Mundo y alrededor de 450.000 euros si termina como subcampeona.
Una importante recompensa económica de la que Hacienda también obtendrá su parte. Aplicando como referencia un tipo marginal del 47%, cada jugador con residencia fiscal en España podría llegar a pagar 352.500 euros si la selección gana el Mundial. En caso de derrota en la final, la factura calculada sobre la prima de 450.000 euros alcanzaría los 211.500 euros.

La FIFA eleva los premios del Mundial
La FIFA ha aprobado para esta edición el mayor reparto económico de la historia del torneo. El organismo internacional entregará 50 millones de dólares a la federación campeona y 33 millones a la subcampeona. Además, cada selección clasificada recibió 1,5 millones de dólares para los gastos de preparación y tiene garantizados al menos nueve millones por su participación.
Una parte del dinero ingresado por la RFEF se destinará a las primas de los jugadores. A esas cantidades se sumarían las retribuciones pactadas por los encuentros disputados y por la superación de las diferentes eliminatorias, por lo que el premio total de los internacionales españoles podría aumentar considerablemente.








