El ministerio de Arcadi España justifica el contrato por las "constantes quejas" de ciudadanos que no podían navegar por la sede electrónica en su lengua cooficial
El Ministerio de Hacienda ha formalizado un contrato por 429.489,75 euros, IVA incluido, para traducir contenidos de la Agencia Tributaria al catalán, gallego, valenciano, euskera e inglés. La adjudicación aparece publicada en el Boletín Oficial del Estado del 19 de agosto.
Según publica El Debate, el contrato contempla la traducción automática y asistida de páginas informativas y contenidos estáticos de las sedes electrónicas gestionadas por la infraestructura de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).
Hacienda sostiene que el objetivo es permitir que los contribuyentes puedan acceder a los contenidos tanto en castellano como en las diferentes lenguas cooficiales y en inglés, seleccionando el idioma directamente desde las plataformas digitales.
Hacienda destina casi 430.000 euros a traducir las webs de la Agencia Tributaria a lenguas cooficiales e inglés
Hacienda justifica el gasto por las "constantes quejas"
En los pliegos del contrato, el Ministerio argumenta que la imposibilidad de navegar por la sede electrónica en determinadas lenguas cooficiales habría provocado "constantes quejas de los ciudadanos" ante el Consejo para la Defensa del Contribuyente y el Defensor del Pueblo.
El servicio afectará no solo a la web de la Agencia Tributaria, sino también a otros portales gestionados por su infraestructura. Entre ellos se encuentran las sedes electrónicas de los Tribunales Económico-Administrativos y de la Dirección General de Tributos.
La empresa adjudicataria es Linguaserve Internacionalización de Servicios. El sistema deberá traducir los contenidos una vez publicados previamente en castellano y permitir posteriormente su consulta en las distintas lenguas incluidas en el contrato.
Hacienda destina casi 430.000 euros a traducir las webs de la Agencia Tributaria a lenguas cooficiales e inglés
Traducción automática y revisión humana
Aunque el grueso del servicio se realizará mediante sistemas de traducción automática, Hacienda exige también una revisión humana para garantizar la calidad de los textos, con especial atención al euskera.
El contrato obliga a disponer, como mínimo, de un traductor o revisor para catalán, gallego y valenciano, además de dos profesionales para inglés y otros dos para euskera.
El gasto de casi 430.000 euros se destinará así a ampliar las versiones lingüísticas de las páginas de la Agencia Tributaria y de otros organismos dependientes. Hacienda defiende la medida como respuesta a las reclamaciones recibidas, mientras incorpora un nuevo contrato público para adaptar sus plataformas digitales a cinco idiomas adicionales.