Aldama se encuentra en boca de todos. El empresario, supuestamente cabecilla del caso Koldo, dio ayer unas declaraciones que han colocado al Gobierno y al PSOE contra las cuerdas. Ante las acusaciones, el propio Pedro Sánchez se vio obligado a dar declaraciones a los medios, exigiendo pruebas a Aldama.
Sin duda, ha sido una situación que ha hecho saltar las alarmas en el Gobierno y que ha hecho crecer las tensiones en el PSOE. Aldama podría haber tirado de la manta en sus declaraciones debido a las crecientes tensiones entre los nexos de la trama.
A pesar de que, si bien al principio presumían de una gran relación todos los nexos, todo fue deteriorándose con el paso del tiempo.
Todo cambió a raíz de la empresa Villafuel. Hay que recordar que el informe de la UCO al que ha tenido acceso este medio señala que Ábalos seleccionó un chalet. El que disfrutaría de vacaciones en la localidad gaditana de La Alcaidesa.

Esa propiedad fue posteriormente adquirida por la empresa Villafuel, vinculada a la trama de hidrocarburos liderada por Claudio Rivas. Al mismo tiempo, Aldama asumía los gastos del apartamento donde residía Jéssica, asociada sentimentalmente con Ábalos.
La tensión entre Aldama y su círculo cercano con Koldo García surge precisamente a raíz de los acontecimientos relacionados con esa empresa. Según el informe, se establece una conexión entre la participación de Ábalos en los contratos bajo investigación y la adquisición del chalet por parte de Aldama.
Una casa que sería para el exministro. Aldama gestionó esa compra primero a través de ciudadanos venezolanos. Posteriormente, a través de "una trama dedicada al fraude", según el informe.








