El teniente coronel Miguel Lobo, jefe de operaciones de la Comandancia de Ceuta, ha revelado ante la juez María Tardón que las embarcaciones estaban distribuidas en dos patrulleras, dos interceptoras y otras dos de menor tamaño
La presencia de seis embarcaciones militares marroquíes frente a Ceuta horas antes de la entrada masiva de inmigrantes abre un nuevo interrogante sobre la información de la que disponían las autoridades españolas. La Guardia Civil detectó los buques la noche anterior al asalto y trasladó su presencia a la Delegación del Gobierno, según ha trascendido este lunes durante las declaraciones en la Audiencia Nacional.
El teniente coronel Miguel Lobo, jefe de operaciones de la Comandancia de Ceuta, ha revelado ante la juez María Tardón que las embarcaciones estaban distribuidas en dos patrulleras, dos interceptoras y otras dos de menor tamaño. Su presencia resultó especialmente llamativa por las condiciones de niebla que había aquella noche.
Sin embargo, la advertencia no se tradujo en instrucciones operativas extraordinarias. El propio mando ha asegurado que informó al delegado del Gobierno, pero que todas las decisiones posteriores fueron adoptadas bajo su responsabilidad.
La noche previa al asalto a Ceuta se observaron seis embarcaciones marroquíes
La Guardia Civil alertó de los barcos antes del asalto a Ceuta
La declaración introduce una cuestión determinante: por qué, pese a la presencia de los buques marroquíes y al incremento de la presión de inmigrantes, los agentes españoles afrontaron la avalancha sin un dispositivo extraordinario.
El exinspector de la Policía Nacional Lorenzo Juan Fages también ha descrito la ausencia de instrucciones. Según su testimonio, agentes marroquíes uniformados y personas vestidas de paisano facilitaban el avance de inmigrantes hacia territorio español.
Las discrepancias entre ambos cuerpos quedaron reflejadas en la frontera del Tarajal. Mientras la Policía defendía cerrar el paso para contener la entrada, la Guardia Civil optó por mantenerlo abierto ante el riesgo de aplastamientos y de que numerosas personas intentaran acceder a nado.
La investigación judicial deberá determinar ahora qué información llegó a cada responsable institucional y si existieron fallos de coordinación.
La magistrada también ha solicitado información al Ministerio de Defensa sobre los movimientos de embarcaciones marroquíes. Por el momento, la presencia naval no acredita por sí sola una operación coordinada con la entrada de inmigrantes, una circunstancia que continúa bajo investigación.