El puente interior de la Gola de Pujol, una infraestructura clave para la conexión del entorno natural de l’Albufera, ha reabierto hoy al paso de peatones y vehículos de emergencia tras una rehabilitación integral. La actuación ha permitido mejorar la accesibilidad, reforzar la seguridad y garantizar una mayor integración con el entorno natural.
El concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, ha visitado el resultado de la obra y ha destacado que se trata de una intervención “clave para la Devesa, que avanza con paso firme hacia un equilibrio real entre la protección del entorno natural y la seguridad de los vecinos”.
Una obra necesaria para la seguridad y la accesibilidad
La necesidad de esta intervención surgió tras una inspección técnica del Servicio Devesa-Albufera, que detectó daños estructurales en el puente: desconches en el hormigón del tablero, oxidación en los pernos de anclaje de la barandilla y un firme en estado irregular. Estos problemas comprometían tanto la seguridad como la accesibilidad.
Para solucionar estas deficiencias, se llevó a cabo una renovación completa del tablero del puente, que ahora cuenta con una longitud de 55,25 metros y un ancho de 4,03 metros. La nueva estructura, compuesta por vigas prefabricadas y una losa de hormigón, incorpora juntas de dilatación para mejorar su estabilidad. Además, se ha diseñado con criterios que favorecen el paso de la fauna local, reduciendo el efecto barrera y creando un corredor semiopaco que minimiza la percepción de riesgo para los animales.
“La obra no solo mejora la accesibilidad para el público y los vehículos de emergencia, sino que también resuelve la barrera visual que afectaba al paso de la fauna”, ha señalado Gosálbez. “Sabemos cuáles son las necesidades, tenemos claros los objetivos y los estamos cumpliendo sin desviarnos ni un milímetro”.







