La decisión del Gobierno de no declarar una “emergencia nacional” en la Comunidad Valenciana durante la crisis de la DANA no respondió a la intención de mantener la autonomía de la Generalitat Valenciana bajo la dirección del president Carlos Mazón. El gobierno de Sánchez señaló además, de manera incorrecta y políticamente tendenciosa, que la declaración de “emergencia nacional”, según establece la Guía de Organización Operativa Estatal para la respuesta inmediata ante emergencias de Protección Civil, implicaría activar la Situación 3 de la fase de emergencia, algo que podría interpretarse como una especie de “155” en el ámbito de Protección Civil, al retirar a la Comunidad Autónoma sus competencias en la gestión de la emergencia.
En realidad, lo que ocurrió fue que los responsables del Ministerio del Interior constataron la correcta aplicación de los protocolos de emergencia por parte del gobierno autonómico de Carlos Mazón, verificando que la gestión del gobierno valenciano ante la grave situación generada por la DANA estaba siendo adecuada en todos los aspectos.
La Guía de Organización Operativa Estatal establece las siguientes fases de emergencia y niveles de intervención:
Situación de Transición: En este nivel, se activa el plan de emergencia a nivel municipal para eventos cuya gravedad pueda aumentar. Es una fase de preparación y control inicial.
Situación 1: La emergencia ya ha ocurrido, pero sus efectos son controlables dentro del ámbito territorial de la comunidad autónoma, utilizando sus propios recursos o con apoyos puntuales.






