El Gobierno de Sánchez ha movido ficha. El Ayuntamiento de Jumilla (Murcia) ha recibido un requerimiento por parte del Gobierno.
Le insta a cancelar la resolución que restringe el uso de las instalaciones deportivas municipales para actividades organizadas por la comunidad musulmana. Considera esta decisión como una violación de la libertad religiosa.
Fuentes del Ejecutivo han señalado que el requerimiento, presentado por la delegada del Gobierno y elaborado en coordinación con los ministerios de Justicia y Política Territorial, indica que la normativa vigente permite el uso del polideportivo para actividades socioculturales. Por ello, consideran que los motivos alegados para impedir su uso “carecen de fundamento”.

El Gobierno sostiene que se está limitando de manera arbitraria una celebración que se ha llevado a cabo durante años, lo que constituye una vulneración del derecho fundamental a la libertad religiosa de la comunidad musulmana.
Recordemos que el municipio murciano se convirtió en el primer ayuntamiento de España en establecer por adelantado una prohibición amplia que impide la celebración de festividades musulmanas. Esto, tanto en la vía pública como en espacios pertenecientes al consistorio.







