La última estadística publicada por la Seguridad Social refleja que esta ayuda pública ya llega a más de 846.000 hogares en todo el país
Cada vez más familias dependen del Ingreso Mínimo Vital (IMV) en España. La última estadística publicada por la Seguridad Social refleja que esta ayuda pública ya llega a casi 2,6 millones de personas y a más de 846.000 hogares en todo el país.
El crecimiento sigue acelerándose. Solo en el último año se han sumado más de 126.000 nuevas prestaciones activas, lo que supone un aumento cercano al 18 %. Mientras tanto, el coste mensual del programa ya ronda los 500 millones de euros.
La prestación media se sitúa actualmente en unos 540 euros al mes por hogar, en un contexto marcado por la subida de precios, el encarecimiento de la vivienda y las dificultades económicas que siguen afectando a muchas familias.
Más de un millón de menores viven en hogares que cobran la ayuda
Uno de los datos más llamativos es el número de menores que viven en familias que reciben el IMV. Actualmente son más de un millón de niños y adolescentes los que forman parte de hogares beneficiarios de esta prestación.
Además, más de 580.000 hogares que cobran la ayuda tienen menores a cargo y cerca de 142.000 son familias monoparentales.
A esto se suma el Complemento de Ayuda para la Infancia, una prestación adicional que reciben cientos de miles de familias y cuya cuantía cambia según la edad de los hijos.
La mayoría de titulares del Ingreso Mínimo Vital siguen siendo mujeres, que representan más de dos tercios de quienes reciben directamente la prestación.
El debate sobre las ayudas vuelve a escena
El aumento continuo de beneficiarios vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la dependencia de ayudas públicas en España. Mientras el Gobierno defiende el IMV como una herramienta necesaria para combatir la pobreza y proteger a los hogares más vulnerables, también crecen las voces que alertan del incremento del gasto y de la situación económica que hay detrás de estas cifras.
La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, aseguró que el Ingreso Mínimo Vital busca ofrecer "estabilidad y oportunidades" a las familias.
Sin embargo, los datos reflejan también una realidad incómoda: cada vez más personas necesitan recurrir a ayudas públicas para poder afrontar los gastos básicos del día a día.