El Congreso de los Diputados debate este jueves si continúa la tramitación de la reforma constitucional impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez para garantizar el derecho al aborto en la sanidad pública. El pleno analiza las enmiendas a la totalidad presentadas por PP y Vox, que solicitan la devolución del texto aprobado por el Consejo de Ministros.
Si estas enmiendas son rechazadas, la iniciativa seguirá su recorrido parlamentario. Para ser aprobada definitivamente, la reforma deberá contar con una mayoría de tres quintos tanto en el Congreso como en el Senado. En caso de que prospere alguna de las enmiendas, el texto quedaría devuelto al Ejecutivo y no continuaría su tramitación.
Este debate supone el primer paso clave para una posible modificación constitucional en materia de derechos reproductivos, en un contexto de posiciones enfrentadas entre los distintos grupos parlamentarios.
El objetivo del Gobierno y los argumentos a favor
La propuesta del Ejecutivo busca garantizar el acceso al aborto en la sanidad pública en condiciones de igualdad en todo el territorio nacional. Según los datos manejados por el Gobierno, alrededor del 79 % de las interrupciones del embarazo se realizan en centros privados, mientras que solo el 20 % se llevan a cabo en centros públicos, con importantes diferencias entre comunidades autónomas.
Durante el debate está prevista la intervención de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien ha defendido la necesidad de reforzar este derecho para evitar desigualdades territoriales. Desde el Ejecutivo consideran que la reforma permitiría blindar el acceso a este servicio dentro del sistema público sanitario.
El Gobierno plantea introducir este reconocimiento en el artículo 43 de la Constitución, relativo al derecho a la protección de la salud, con el objetivo de garantizar su aplicación efectiva sin necesidad de modificar otros artículos de mayor complejidad.
Críticas de la oposición y posiciones de voto
El PP sostiene que la reforma carece de una justificación jurídica sólida y considera que responde a criterios políticos. En su enmienda, argumenta que el Gobierno opta por una vía más sencilla de reforma constitucional en lugar de abordar cambios de mayor alcance, lo que, a su juicio, refleja un uso instrumental del procedimiento.
Por su parte, Vox rechaza la iniciativa al entender que entra en conflicto con el derecho a la vida recogido en la Constitución. Ambas formaciones han presentado enmiendas a la totalidad para impedir que el texto continúe su tramitación.
El PNV ha anunciado que votará en contra de estas enmiendas, lo que facilitaría que la propuesta siga su curso parlamentario. La votación de este jueves será determinante para definir si la reforma avanza en el Congreso o queda paralizada en esta primera fase.