Desde su publicación en mayo de 2025, la primera convocatoria de Ayudas a la Creación de Cómic ha estado rodeada de controversia. La descalificación de numerosos candidatos con ayuda provisional generó malestar en el sector, con acusaciones de adjudicaciones a dedo por interpretación discutida de bases.
Posteriormente surgieron indicios de posibles irregularidades más graves, lo que motivó dos denuncias ante el Ministerio de Cultura de Ernest Urtasun. Ambas han sido admitidas a trámite y cuentan con instructor designado para analizar eventuales casos de nepotismo y conflictos de interés.
La primera denuncia señala a María José Gálvez como posible responsable de decisiones condicionadas por proximidad institucional y política. Se apunta a una influencia directa en la selección de proyectos dentro de la Dirección General del Libro y el Cómic.
Entre los beneficiarios figura Carla Berrocal, vinculada al Colectivo de Autoras y con estrecha relación con el ministerio. Su proyecto junto a la periodista Cristina Fallarás recibió una ayuda de veinte mil euros dentro de la convocatoria.
Además, se han señalado informaciones sobre posibles transferencias de fondos internos del colectivo hacia intereses particulares de sus miembros. Estas acusaciones, de confirmarse, apuntarían a un problema estructural de control y gestión en determinadas asociaciones del sector.








