El Gobierno de Pedro Sánchez ha reconocido que no revisa de forma directa los posibles fraudes en los cambios de sexo y que esa responsabilidad recae en el Registro Civil. Unas declaraciones que además llegan acompañadas de otro dato relevante: la administración no dispone de información sobre solicitudes denegadas, ya que "no se recogen en la aplicación informática".
La respuesta del Ejecutivo se produce tras una batería de preguntas formuladas por diputados de Vox, que solicitaron datos sobre el número de cambios de sexo, posibles fraudes y solicitudes rechazadas en los últimos años.







