El Gobierno se encuentra nuevamente en el foco tras la publicación de un informe policial que alertaba de una posible entrada masiva de inmigrantes marroquíes en Ceuta a finales de julio. El programa ‘Código 10’, de Cuatro, ha difundido en exclusiva un documento elaborado por el Centro de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional, fechado el 28 de julio, al que posteriormente se sumaría otro informe del día 29.
La documentación conocida ahora recoge advertencias relacionadas con el riesgo de una llegada masiva a la ciudad autónoma, en un contexto que posteriormente desembocó en una grave crisis migratoria. La aparición de estos informes ha reabierto las preguntas sobre el nivel de información del que disponían las autoridades españolas antes de que se produjeran las entradas masivas.
El contenido de los documentos también ha puesto el foco sobre el posible papel de Marruecos en los acontecimientos. No obstante, desde el Gobierno han optado por reclamar cautela y han rechazado extraer conclusiones antes de analizar en profundidad el contenido y el alcance de los informes policiales.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha pedido no realizar “conjeturas” sobre el documento y ha defendido la necesidad de conocer todos sus detalles antes de determinar qué conclusiones pueden extraerse sobre la actuación de Marruecos durante la crisis de Ceuta. En la misma línea se ha pronunciado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien ha reclamado “prudencia” hasta conocer el contenido completo del informe. Cuerpo ha insistido además en la importancia de analizar el contexto en el que se elaboró la documentación antes de establecer responsabilidades.
El Gobierno se encuentra nuevamente en el foco tras la publicación de un informe policial
El ministro también ha vuelto a advertir sobre el papel de determinados actores que, según ha señalado, utilizan las redes sociales para difundir bulos y amplificar el impacto de determinadas crisis. El Gobierno ya había apuntado anteriormente a la participación de Rusia e Israel en la difusión y amplificación de contenidos relacionados con la crisis de Ceuta.
La publicación de los informes vuelve así a colocar al Ejecutivo ante nuevas preguntas sobre la información de la que disponía antes de la entrada masiva y sobre las medidas que se adoptaron para afrontar una situación que las propias fuerzas policiales habrían identificado previamente como un riesgo.
El Gobierno se encuentra nuevamente en el foco tras la publicación de un informe policial
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha definido la situación vivida en Ceuta como una “emergencia humanitaria de primer orden”, aunque ha rechazado que se produjera un “colapso sanitario” en la ciudad autónoma. García ha defendido la actuación de su departamento y ha reconocido el “sobreesfuerzo” realizado por los profesionales sanitarios durante la crisis. La ministra ha destacado así la respuesta de los servicios sanitarios ante el incremento de la presión asistencial provocado por la llegada masiva de personas.
La difusión de los informes policiales añade ahora un nuevo elemento al debate sobre la gestión de la invasión de Ceuta. El Gobierno deberá afrontar las preguntas sobre el contenido de unas advertencias conocidas antes de los acontecimientos y explicar cuál fue la respuesta de las autoridades ante el riesgo señalado por los documentos.