El juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, ha imputado a Cristina Álvarez. Sin embargo, esto ha traído como consecuencia que puede ser muy relevante para el caso.
Cristina Álvarez llevaba a cabo las funciones como asesora de Begoña Gómez en Moncloa. El juez la imputa por su presunta implicación en las gestiones relacionadas con la cátedra de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Esta imputación viene motivada por presuntos delitos de tráfico de influencias y de un delito de corrupción en los negocios. Aunque lo cierto es que el juez Peinado la imputa por cuatro presuntos delitos. Álvarez aseguró cuando declaró como testigo que pidió dinero para los cursos de Begoña Gómez como un "favor personal".
Sin embargo, va más allá, y por ello da un paso adelante en la investigación de la mujer de Pedro Sánchez.
Lo cierto es que hay una de las peticiones del juez sobre de la asesora de Begoña Gómez estrecha el cerco sobre su móvil. Se trata de un oficio en paralelo a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil para que recabe sus tráficos de llamadas.
En dicho auto se percibe también el nombre del empresario y socio de Begoña Gómez, Barrabés. "El registro de llamadas realizadas y recibidas por la señora Álvarez desde su nombramiento y hasta el día de hoy. Todo referente a teléfonos vinculados a la UCM y su personal y a números vinculados al señor (Juan Carlos) Barrabés y su grupo".








