La Generalitat Valenciana dio un paso decisivo en la mejora de la gestión de emergencias ante fenómenos meteorológicos adversos. Así lo recoge un reciente informe elaborado por el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, que detalla las mejoras implementadas en el protocolo de avisos a municipios en 2023, con el objetivo de aumentar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo como inundaciones o temporales.
Según el documento, remitido a raíz de una diligencia judicial relacionada con el Plan Especial de Inundaciones, el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) modificó su sistema de notificación para asegurar que todos los municipios reciban alertas meteorológicas independientemente del nivel de riesgo (amarillo, naranja o rojo). Hasta entonces, los avisos de nivel amarillo eran potestativos y los de nivel rojo obligaban a declarar la preemergencia. Ahora, con el nuevo sistema, se comunica cada alerta de forma detallada, incluyendo datos clave como el alcance territorial, previsiones y la activación del plan de protección civil correspondiente.
Este avance, que fue consensuado en una reunión con los organismos implicados y comunicado oficialmente a los municipios en septiembre de 2023, marca un antes y un después en la gestión preventiva de riesgos meteorológicos en la Comunitat Valenciana.
Un modelo preventivo y colaborativo
Además de esta actualización del protocolo, el informe destaca la apuesta de la Generalitat por fomentar la planificación local frente a emergencias. Entre 2021 y 2024 se impulsó una campaña de subvenciones para que los municipios elaboraran sus propios planes de actuación. El resultado: de los 85 municipios afectados por la DANA, todos han elaborado su plan específico frente al riesgo de inundaciones, aunque ocho están pendientes de aprobación formal.
En cuanto a la planificación territorial, 84 de los 85 municipios afectados cuentan ya con su Plan Territorial Municipal elaborado, con seis aún en trámite de aprobación.







