El Ejecutivo valenciano pide a Sánchez que active sin más demora las ayudas previstas por ley
El pleno del Consell ha acordado este viernes solicitar al Gobierno de España la declaración como zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil para los municipios golpeados por los incendios forestales registrados este verano. Una petición que llega después de que el Ejecutivo autonómico haya tenido que asumir en solitario, mes tras mes, la gestión de sucesivos fuegos que han obligado a confinar y evacuar a varias poblaciones.
Un verano marcado por tres grandes incendios
Las medidas de apoyo solicitadas van dirigidas a paliar las consecuencias de los incendios que afectaron a Sierra Engarcerán, Tírig, Catí, Segorbe, Gátova y El Saler (València). Todo comenzó el 7 de agosto, cuando una tormenta seca provocó varios fuegos en la provincia de Castellón, con especial gravedad en Sierra Engarcerán y Tírig, que exigieron un amplio despliegue de medios y obligaron al confinamiento de Sierra Engarcerán y a la evacuación de Catí.
La Generalitat, sola frente al fuego
Ante la magnitud de la emergencia, el Consell tuvo que declarar la situación operativa 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales y solicitar recursos adicionales a la Administración General del Estado. Apenas dos semanas después, el 20 de agosto, un nuevo incendio en Segorbe, también originado por una tormenta eléctrica, obligó de nuevo al Consell a activar la situación operativa 2 y a pedir la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, mientras se ordenaba el confinamiento y posterior evacuación de Gátova.
El tercer golpe, en la Devesa del Saler
El 27 de agosto, un tercer fuego se declaró en la Devesa del Saler, afectando de forma significativa al Parque Natural de l'Albufera y obligando a evacuar preventivamente el núcleo de El Saler. De nuevo fue necesario movilizar recursos extraordinarios, entre ellos la UME, ante una emergencia que volvió a alcanzar la situación operativa 2.
Sánchez, a examen
Ante este reguero de incendios, el Consell exige ahora que el Gobierno central cumpla con lo previsto en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y apruebe sin más dilación la declaración de estos municipios como zonas gravemente afectadas. La Generalitat reclama además que el Ejecutivo de Sánchez active, en coordinación con la administración autonómica, todas las medidas de apoyo previstas en la normativa vigente para las seis poblaciones damnificadas. Un verano de fuego que deja claro quién ha estado al pie del cañón, y quién todavía tiene la respuesta pendiente.