El 'president' de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, salió al paso este jueves de las acusaciones del PSPV con una negativa clara y sin matices. Los socialistas habían denunciado en la sesión de control de Les Corts que la Conselleria de Sanidad habría ordenado a los centros de salud no emitir certificados para el proceso de regularización extraordinaria de migrantes impulsado por el Gobierno de España. Llorca lo desmintió en redondo.
El síndic del PSPV, José Muñoz, mostró lo que presentó como una circular interna firmada por el director general de Atención Primaria, Carlos Momparler. A partir de esa captura, los socialistas construyeron una acusación de gran dureza, llegando a hablar de "racismo institucional" y a pedir el cese del conseller de Sanidad, Marciano Gómez.
Llorca no entró en el juego. Respondió con calma y contundencia que ninguna instrucción de la Generalitat respalda lo que denuncia el PSPV. Al contrario: invitó a Muñoz a revisar las circulares reales, convencido de que la lectura socialista no se sostiene. "Puede revisar las circulares y verá que dicen completamente lo contrario", le dijo.
El 'president' también dejó claro el valor que le da a esta polémica. Para Llorca, el PSPV está construyendo un relato sin base real, y no tiene intención de alimentarlo. "No puedo perder mucho tiempo en la mentira", zanjó.
El partido socialista ha anunciado que acudirá a la Fiscalía. Llorca les ha abierto la puerta: que lo hagan. No es la primera vez que la izquierda valenciana lanza una acusación de calado en sede parlamentaria sin acreditar lo que denuncia. Una captura de pantalla descontextualizada no es una prueba. Y una circular que, según el propio 'president', dice lo contrario de lo que el PSPV afirma, tampoco. El tiempo dirá si hay algo detrás de esta denuncia o si, una vez más, se trata de ruido político sin recorrido.