El incendio forestal declarado en la Vall d'Uixó, en la provincia de Castellón, continúa fuera de control y mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia. La rápida propagación de las llamas durante la madrugada ha complicado las tareas de extinción y ha obligado a mantener las evacuaciones mientras los equipos trabajan para frenar el avance del fuego.
Según la primera estimación realizada por las autoridades, el incendio afecta ya a más de 4.300 hectáreas. Además, el perímetro del fuego se ha duplicado durante la noche hasta alcanzar cerca de 40 kilómetros, lo que refleja la intensidad con la que han avanzado las llamas en las últimas horas.
El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha reconocido que la situación continúa siendo especialmente complicada. Durante una comparecencia explicó que las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables y dificultan el trabajo de los efectivos desplegados sobre el terreno.
La rápida propagación de las llamas durante la madrugada ha complicado las tareas de extinción
En estos momentos participan en el operativo alrededor de 450 profesionales entre bomberos, brigadas forestales, agentes de seguridad y personal de emergencias. A ellos se sumarán a lo largo de la jornada una veintena de medios aéreos con el objetivo de reforzar las labores de extinción.
El jefe del Consell explicó que uno de los principales problemas se encuentra en el frente izquierdo del incendio. Se trata de una zona de difícil acceso para los equipos terrestres, lo que obliga a concentrar buena parte de los esfuerzos en el apoyo de los helicópteros y aviones que operan sobre el incendio.
El incendio afecta ya a más de 4.300 hectáreas
Las autoridades consideran que la intervención de los medios aéreos será determinante para intentar contener el avance de las llamas. Sin embargo, el fuerte viento y las altas temperaturas continúan condicionando la evolución del incendio y mantienen un escenario de elevada incertidumbre.
Las estimaciones apuntan a que el número de evacuados podría haber aumentado hasta rondar las 16.000 personas
Ante el empeoramiento de la situación, la Generalitat ha decidido mantener todas las evacuaciones decretadas durante las últimas horas. Ninguno de los municipios desalojados podrá regresar todavía a sus viviendas mientras persista el riesgo para la población.
El presidente valenciano confirmó que los vecinos evacuados permanecerán en los centros habilitados hasta que los servicios de emergencia consideren que existen las condiciones necesarias para garantizar un regreso seguro. La prioridad, insistió, continúa siendo proteger a las personas.
Las estimaciones apuntan a que el número de evacuados podría haber aumentado hasta rondar las 16.000 personas. Muchas de ellas tuvieron que abandonar sus casas de forma preventiva durante la noche debido a la rápida expansión del incendio y a la proximidad de las llamas.