La final de la Copa del Rey entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, prevista en el estadio de La Cartuja de Sevilla, ha quedado envuelta en la polémica tras las declaraciones del líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi. El dirigente abertzale ha realizado un llamamiento a la afición del conjunto donostiarra para que acuda al partido con ikurriñas y convierta el evento deportivo en una reivindicación política.
En una entrevista concedida a un medio radiofónico, Otegi instó a los seguidores de la Real Sociedad a “llenar el campo de ikurriñas” con el objetivo de visibilizar la identidad vasca y, en sus propias palabras, “demostrar que no somos España”. Una afirmación que ha generado una fuerte reacción tanto en el ámbito político como en el deportivo, al introducir un componente ideológico en un evento que, tradicionalmente, se presenta como una celebración del fútbol.

El líder de EH Bildu trató de matizar su mensaje apelando a la “tranquilidad” de los aficionados y pidiendo evitar provocaciones durante el encuentro. No obstante, sus declaraciones han sido interpretadas por muchos como un intento de instrumentalizar un evento de alcance nacional para reforzar un discurso político de carácter identitario.
Otegi también hizo referencia a episodios del pasado, como el asesinato de Aitor Zabaleta en 1998, y lanzó duras críticas hacia determinados sectores de la afición del Atlético de Madrid, a los que calificó de “ultraderecha” y “antivascos”. Estas palabras han contribuido a aumentar la tensión en torno a un partido que, en principio, debería centrarse exclusivamente en lo deportivo.







