El nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre el caso Koldo ha llegado con un serio contratiempo. Un fallo técnico impide acceder a la mayor parte del documento. Solo se pueden visualizar 87 páginas de las 353 entregadas a la Audiencia Nacional.
La incidencia deja inaccesible casi el 75% del informe. Y no es un detalle menor: las páginas afectadas incluirían las conclusiones finales y el análisis de los contratos vinculados a la empresa Eurofins Megalab. Esa adjudicación, valorada en 5,3 millones de euros para pruebas PCR en Canarias, forma una parte esencial de la investigación.

El error se produce justo después del folio 88. A partir de ahí, el archivo aparece completamente en blanco en el sistema judicial. La última información visible interrumpe la narración sobre la compra de mascarillas por valor de 12,3 millones de euros.
Pese a la falta de acceso al grueso del material, el PSOE se apresuró a defender al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. La formación socialista sostuvo que el documento no lo señala por ninguna irregularidad. Una reacción rápida, incluso antes de que pueda conocerse el contenido completo del informe.








