La gastronomía extremeña se convierte en una de las grandes apuestas de la Junta de Extremadura para atraer visitantes
La gastronomía extremeña se convierte en una de las grandes apuestas de la Junta de Extremadura para atraer visitantes, dinamizar la economía y generar nuevas oportunidades en los municipios de la región. El Ejecutivo autonómico ha diseñado una estrategia con la que pretende aprovechar la riqueza culinaria del territorio para impulsar el turismo, fortalecer las empresas locales y favorecer el desarrollo del medio rural.
El proyecto ha sido presentado este miércoles en el Palacio de Congresos de Mérida por el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Laureano León, y el director general de Turismo, Óscar Mateos. La iniciativa establece las prioridades que guiarán la promoción del turismo gastronómico extremeño durante los próximos años.
El objetivo de la Junta es situar a Extremadura entre los destinos gastronómicos más destacados de España y del sur de Europa, aprovechando tanto la calidad de sus productos como las tradiciones y experiencias vinculadas a su elaboración.
Durante la presentación, Laureano León ha defendido el potencial de la comunidad para competir en este ámbito y ha destacado la importancia de convertir su patrimonio culinario en una fuente de riqueza y empleo.
El consejero ha señalado que la estrategia, desarrollada con la participación de representantes del sector, permitirá dar mayor protagonismo a los productores, establecimientos hosteleros y empresas turísticas, al tiempo que contribuirá a preservar la identidad de los distintos territorios.
Una apuesta por el turismo rural y las experiencias gastronómicas
La iniciativa responde a los cambios que se están produciendo en los hábitos de los viajeros. Cada vez adquieren mayor importancia las propuestas que permiten descubrir la cultura de un destino a través de sus alimentos, sus métodos de producción y sus tradiciones.
Ante esta tendencia, Extremadura quiere potenciar las experiencias gastronómicas auténticas, sostenibles y de calidad, ampliando las posibilidades de atraer turistas interesados en conocer el territorio más allá de sus principales atractivos monumentales y naturales.
La estrategia también busca que el crecimiento de esta actividad tenga repercusión en los pequeños municipios. Para ello, contempla medidas destinadas a mejorar la competitividad empresarial, favorecer la creación de empleo y extender los beneficios económicos del turismo a diferentes zonas de la comunidad.
El documento parte de la experiencia acumulada durante más de diez años de actuaciones relacionadas con el turismo gastronómico y plantea nuevas líneas de trabajo adaptadas a las necesidades actuales del sector.
Promoción, digitalización y colaboración con las empresas
La nueva estrategia incluye dos grandes ámbitos de actuación. El primero se centra en desarrollar y organizar la oferta gastronómica como producto turístico, mejorar su competitividad y establecer mecanismos de coordinación entre los distintos agentes implicados.
El segundo aborda la promoción y comercialización del destino, con iniciativas relacionadas con la identidad gastronómica de Extremadura, las campañas de difusión, la digitalización y el apoyo a las empresas para facilitar la venta de sus experiencias y servicios.
La Junta de Extremadura considera fundamental la participación del sector privado para que estas medidas tengan continuidad. Por ello, plantea mantener una colaboración permanente con productores, hosteleros, guías turísticos, agencias de viajes, destinos e instituciones.