Cristian Corvillo, antiguo chófer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado este jueves ante el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional. Lo ha hecho como testigo en el marco del ‘caso hidrocarburos’, donde ha sido interrogado sobre sus contactos con José Luis Ábalos y Víctor de Aldama, además de sobre determinadas operaciones empresariales.
Durante su comparecencia, Corvillo ha reconocido que mantuvo varias reuniones con Ábalos, aunque ha situado esos encuentros en el ámbito orgánico del PSOE. Según fuentes jurídicas citadas por Europa Press, ha explicado que las citas estaban relacionadas con la etapa del exministro como secretario de Organización socialista y no con sus responsabilidades al frente de Transportes.
En algunas de aquellas reuniones también se encontraba Koldo García, posteriormente asesor ministerial de Ábalos.
Lo ha hecho como testigo en el marco del ‘caso hidrocarburos’, donde ha sido interrogado sobre sus contactos con José Luis Ábalos y Víctor de Aldama
El interrogatorio ha abordado igualmente la relación empresarial entre los hermanos Corvillo y Aldama. Tanto Cristian como Rubén, que también ha comparecido como testigo, han admitido que estudiaron diferentes posibilidades de negocio junto al empresario. Su versión ante el juez es que ninguna de esas iniciativas terminó prosperando.
Otro de los episodios examinados ha sido una vivienda situada en La Alcaidesa, en Cádiz. Cristian ha confirmado que intervino en una operación relacionada con su adquisición al considerar que podía obtener una oportunidad empresarial. Sin embargo, ha asegurado que desconocía que Ábalos fuese el cliente al que finalmente estaba destinado el inmueble.
La declaración se produce dentro de una investigación que trata de esclarecer un presunto fraude fiscal en el negocio de los hidrocarburos. La causa cifra en más de 200 millones de euros el supuesto perjuicio ocasionado a través del IVA entre 2021 y 2024 y mantiene como investigados, entre otros, a Aldama y Claudio Rivas.
Por su parte, Hazte Oír, que ejerce la acusación popular, ha puesto el foco en la actividad empresarial de los hermanos. La organización sostiene que ambos habrían accedido, mediante Corvillo Energy, al accionariado de sociedades vinculadas, según su tesis, con la gestión del patrimonio presuntamente generado por la trama investigada.
La acusación también afirma que Cristian mantuvo comunicaciones frecuentes con Aldama y señala que su nombre figuraría en informes de la UCO relacionado con supuestas entregas de efectivo bajo la referencia "escrituras". Se trata de extremos sostenidos por la acusación popular dentro del procedimiento.
La comparecencia de este jueves deja así reconocidos por el propio Corvillo sus encuentros con Ábalos y Koldo y los contactos empresariales con Aldama, aunque el exchófer de Sánchez sostiene que los negocios planteados con este último no llegaron a concretarse.