Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha ordenado la suspensión de casi todas las subvenciones federales que, según su gobierno, respaldan el aparato "woke". Esta medida llega apenas una semana después de asumir el cargo, como parte de su enfoque para cambiar el rumbo de las políticas implementadas durante la administración de Joe Biden.
El memorando, firmado por Vaeth, director interino de la Oficina de Presupuesto y Gestión (OMB), establece que las agencias federales deben cesar cualquier desembolso de fondos que no sea estrictamente necesario.
Además, los programas deben ser revisados ideológicamente para garantizar que se alineen con las órdenes ejecutivas del nuevo presidente.
El objetivo de esta acción es desmantelar las propuestas centradas en la diversidad, equidad e inclusión. Trump y su equipo califican estas políticas de "desperdicio marxista" y buscan revertir los avances logrados durante la administración Biden.
El presidente republicano ha enfocado su agenda en lo que denomina la "captura woke de las instituciones estadounidenses".
Esto incluye la eliminación de programas educativos, científicos y tecnológicos que, en su opinión, han sido infiltrados por ideologías progresistas.
Entre los afectados se encuentran iniciativas como la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), las subvenciones para tecnologías verdes y ayudas a pequeñas empresas.
La Respuesta contraria
La reacción del Partido Demócrata ante esta medida no se ha hecho esperar. El senador Chuck Schumer calificó la decisión de "ilegal" y acusó a la Administración Trump de "secuestrar recursos esenciales" para promover su agenda ideológica.
Schumer resaltó que los fondos en cuestión no son una prerrogativa del presidente, sino una ley aprobada por el Congreso.
Schumer añadió que jugar con estos recursos pone en riesgo las vidas y el bienestar económico de millones de estadounidenses. Según él, los programas financiados por estas subvenciones son fundamentales para garantizar la justicia social y económica en el país.








