El Congreso de los Diputados ha dado un paso importante en la regulación de la actividad de los periodistas dentro de la Cámara. La Mesa ha elaborado una propuesta de normas que busca ordenar el trabajo de los medios. Y garantizar un equilibrio entre el derecho a informar y el normal funcionamiento de las instituciones.
Acreditaciones más estrictas
Uno de los puntos centrales del texto es el sistema de acreditaciones. Para poder cubrir la actividad parlamentaria de forma permanente, los medios deberán cumplir requisitos más exigentes. Entre ellos, estar constituidos como empresas informativas con independencia editorial, contar con un mínimo de diez trabajadores en plantilla y disponer de estructuras claras de dirección y administración.

Quedan excluidos blogs, canales de YouTube, perfiles en redes sociales y páginas web personales. Tampoco podrán acreditarse departamentos de comunicación de partidos políticos, instituciones u organizaciones privadas. Los periodistas freelance solo podrán obtener acreditación puntual si cuentan con el respaldo de un medio reconocido.
Movilidad y acceso restringido
La propuesta establece reglas claras sobre la movilidad de los periodistas dentro de las instalaciones. La Sala de Prensa del edificio Ampliación II será el espacio principal de trabajo. El acceso a despachos, dependencias administrativas y zonas privadas de los grupos parlamentarios solo será posible con autorización expresa.
En el Palacio del Congreso, los periodistas podrán entrar durante los plenos, las reuniones de la Mesa y de la Junta de Portavoces, así como en actos institucionales. El resto de accesos estarán limitados. También se prohíbe de manera tajante el acceso a garajes y zonas de oficios.
Grabaciones bajo control
La captación de imágenes y sonido también queda regulada con detalle. Solo reporteros gráficos y operadores acreditados podrán grabar en el interior. Los redactores podrán tomar audio, pero no imágenes.






