El caso de Begoña Gómez sufrió ayer un duro revés. Fue después de que una juez rechazara la querella de Vox contra Begoña por el polémico software.
El tribunal ha concluido que no existen pruebas suficientes de delito en relación con su 'software'. Ella misma lo patentó durante su participación como codirectora en el máster de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
La juez Coro Monreal determina que "los hechos denunciados no constituyen un delito". Aclara que el relato presentado por Vox "se basa en meras sospechas y conjeturas". Esto "en lugar de en indicios sólidos de la comisión del delito señalado".
Vox presentó la querella alegando un supuesto delito de tráfico de influencias. Argumentó que Gómez habría utilizado "su posición como esposa del presidente del Gobierno y su situación privilegiada en la UCM". Según la formación, para desarrollar un programa para empresas "mediante recursos públicos".
Sin embargo, ante la negativa de admitir esa querella, las acusaciones personadas en el caso Begoña Gómez han presentado un extenso escrito. En ese documento, del que ha informado El Confidencial, se reclama una ampliación de distintas líneas de investigación.
En esa ampliación aportan varios documentos para acreditar que Begoña Gómez se apropió del software para empresas de la UCM. El que habían desarrollado inicialmente para su máster Google, Indra y Telefónica.

Según el citado medio, las acusaciones presentaron el martes al juez Juan Carlos Peinado los documentos que prueban esa apropiación. Se trata de un expediente de la Oficina de Patentes y Marcas sobre la marca nacional “M-4058366X.-TSC Transformación social competitiva”. La que fue inscrita a nombre de Begoña Gómez.








