Que la que fuera Fiscal general del estado Dolores Delgado se casara con el juez prevaricador Baltasar Garzón, expulsado por prevaricar, no por jugar al parchís, sino por prevaricar que es el peor delito que puede llevar a cabo un juez, ya es grave; pero que además el mismo Garzón creara un despacho de abogados supuestamente en defensa de los DDHH, recuerda como mínimo a Ábalos en su comparecencia en el Senado, declarando que él está para defender la democracia.







