El problema para Sánchez no es la trama de corrupción de su gobierno, no son el caso Koldo, Ábalos o Begoña Gómez, el problema es no haber actuado antes contra los medios que denuncian la corrupción. Sánchez y su PSOE son sin duda el mayor problema para la libertad.
La regeneración democrática para Sánchez es acabar con la democracia, acabar con jueces/fiscales y convertirlos en tribunales populares y comisarios políticos, acabar con la prensa molesta y convertirla en palanganeros del régimen, terminar con el ciudadano libre y hacerlo súbdito.







