El foco está especialmente puesto en el segundo real decreto-ley preparado por el Ejecutivo, el texto modifica el régimen de renovación de los contratos
El nuevo paquete de medidas de vivienda impulsado por el Gobierno comienza a provocar movimientos en el mercado del alquiler apenas unas horas después de conocerse su contenido.
Según ha asegurado el programa En boca de todos, alrededor de 2.900 viviendas habrían sido retiradas de los portales inmobiliarios en apenas cuatro horas.
Se trata, por el momento, de una cifra difundida por el espacio televisivo que no ha sido confirmada públicamente por los principales portales inmobiliarios. Pero, de confirmarse, introduciría un elemento especialmente relevante en el debate abierto por el denominado ‘decreto Maricarmen’: la posible reacción de los propietarios ante las nuevas condiciones.
El foco está especialmente puesto en el segundo real decreto-ley preparado por el Ejecutivo.
El texto modifica el régimen de renovación de los contratos y establece que, una vez agotados determinados plazos, estos puedan renovarse automáticamente por nuevos periodos de cinco años —siete cuando el arrendador sea una persona jurídica—.
Se retiran más de 2.000 anuncios de pisos de alquiler de portales inmobiliarios
Además, cuando el propietario decida no continuar con el arrendamiento sin concurrir alguna de las causas previstas, deberá compensar al inquilino con al menos doce mensualidades. La norma contempla excepciones, entre ellas que el propietario necesite recuperar la vivienda para residir en ella o para determinados familiares.
La oferta, la otra cara del decreto
El dato difundido por En boca de todos abre ahora otra incógnita: qué ocurrirá con la oferta disponible si una parte de los propietarios decide retirar sus viviendas del alquiler tradicional.
La particularidad es el momento. El movimiento denunciado se estaría produciendo antes incluso de que pueda medirse el efecto real de las nuevas reglas sobre el mercado.
El primer decreto ya ha sido publicado en el BOE, mientras que el segundo texto deberá completar su publicación y ambos tendrán que someterse a la convalidación del Congreso.
Por tanto, las próximas horas permitirán comprobar si esos 2.900 anuncios representan una oscilación puntual o el primer síntoma de una retirada más amplia de viviendas del mercado del alquiler.