La diputada de la CUP, Laure Vega, ha generado una gran polémica tras sus declaraciones sobre los recientes disturbios en Salt. En su intervención, aplaudió y felicitó a la comunidad musulmana de la localidad por su “integración plena” y los presentó como “ejemplo”. Además, citó al humorista Manel Vidal, quien en un tuit señaló que en Cataluña lanzar piedras a la policía y quemar contenedores era un “hecho cultural propio”.
Esta postura ha generado un fuerte rechazo entre varias figuras políticas, como Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana. La diputada pidió al presidente del Parlament, Josep Rull, que investigara las declaraciones de Vega, calificándolas de muy graves. Orriols considera irresponsable aplaudir y felicitar a quienes ponen en riesgo la integridad de los agentes de policía y el orden público.

La situación se complicó cuando Rull desvió la solicitud de Orriols a la Comisión del Estatuto del Diputado, evitando una respuesta directa. Así terminó un intenso rifirrafe en el que se dejaron claras las posturas enfrentadas.
Los disturbios en Salt comenzaron tras el desahucio de un imán subsahariano que no cumplía los requisitos de vulnerabilidad, ni pagaba el alquiler. A pesar de ello, el ayuntamiento intentó mediar, proporcionando una vivienda social al imán y su familia, sin los criterios exigidos de vulnerabilidad. La situación desembocó en dos noches consecutivas de disturbios violentos, que incluyeron quema de contenedores, daños en la vía pública y ataques a la policía.








