El futuro de los municipios del interior pasa por garantizar oportunidades y servicios capaces de favorecer que la población permanezca en el territorio
La movilidad, el empleo, el mantenimiento de servicios y el respaldo al sector primario centran algunas de las medidas promovidas por la institución provincial.
El futuro de los municipios del interior pasa por garantizar oportunidades y servicios capaces de favorecer que la población permanezca en el territorio. La Diputación de Castellón ha situado este objetivo entre sus líneas de actuación con diferentes iniciativas destinadas a impulsar el desarrollo rural y reducir las diferencias entre las localidades más pequeñas y las zonas con mayor población.
Uno de los principales retos es la movilidad. Durante el mes de agosto, la Diputación y la Generalitat Valenciana impulsaron un proyecto piloto de transporte público a demanda para atender a vecinos de Els Ports, Alt Maestrat y el interior del Baix Maestrat.
La iniciativa busca adaptar los desplazamientos a las características de territorios marcados por la dispersión geográfica y la menor densidad de población. De esta manera, se pretende facilitar el acceso a servicios y mejorar las conexiones de quienes residen en estas zonas de la provincia.
La actividad económica constituye otro de los ejes de la estrategia provincial. Este año se han convocado ayudas dirigidas a municipios de menos de 5.000 habitantes para mantener y modernizar las tiendas multiservicio rurales. Estos establecimientos desempeñan un papel especialmente relevante en localidades pequeñas, donde la desaparición de un comercio puede implicar también la pérdida de servicios cotidianos para sus vecinos.
A ello se suma la apuesta por la formación y el empleo. A través de la red de centros CEDES, la Diputación desarrolla iniciativas destinadas a mejorar las oportunidades laborales en el interior y facilitar el emprendimiento y la generación de actividad económica.
El sector primario también ocupa un espacio destacado. El presupuesto provincial de 2026 contempla 1,96 millones de euros para desarrollo rural y sector primario, con actuaciones vinculadas a la agricultura, la pesca, la caza y otras actividades relacionadas con el territorio. Entre ellas se encuentra además el servicio de guardas rurales.
Las diferentes medidas comparten un mismo desafío: favorecer que residir en un municipio pequeño no suponga renunciar a oportunidades laborales, servicios o movilidad. Una estrategia con la que Castellón busca afrontar la despoblación desde distintos frentes y reforzar las posibilidades de futuro de su medio rural.