Los Mossos d’Esquadra han detenido al imán del barrio Marca de l’Ham en Figueres por presunto maltrato, coacciones y lesiones a menores. La detención se produjo el 9 de julio tras la denuncia de la comunidad musulmana local, que lo expulsó por sus prácticas hacia los niños.
El detenido, identificado como A.M., es acusado de golpear con una vara a menores que no obedecían sus enseñanzas religiosas. Los hechos ocurrieron entre octubre de 2024 y mayo de 2025, cuando varias familias alertaron sobre su comportamiento violento.
Los padres denunciaron que utilizaba métodos coercitivos tanto físicos como psicológicos en sus clases religiosas a menores. Los agentes de la Unidad de Investigación de los Mossos asumieron el caso, que sigue abierto y bajo secreto de sumario.
Una vez detenido, A.M. fue trasladado a la comisaría de Figueres, donde permaneció un día antes de pasar a disposición judicial. La Policía Nacional intervino por su competencia en materia de extranjería y le fue retirado el pasaporte como medida cautelar.
La Comisaría General de Información de los Mossos dirige la investigación que sigue su curso mientras se recaban más pruebas. Según fuentes policiales, el imán fue apartado de sus funciones al conocerse los primeros testimonios por parte de familias afectadas.
La comunidad islámica local mostró una actitud colaborativa, denunciando y desvinculándose del comportamiento del acusado. A.M. utilizaba el aula religiosa como espacio de adoctrinamiento mediante métodos de control físico, según las denuncias recibidas.








