El sindicato considera que los hechos son especialmente graves y ha mostrado su preocupación por las consecuencias que esta actuación podría tener sobre los derechos de la empleada afectada
La sección sindical de CNT ha elevado el tono contra la empresa vinculada a Pablo Iglesias tras la reciente polémica surgida por la publicación de información privada de una trabajadora que se encuentra de baja laboral. El sindicato considera que los hechos son especialmente graves y ha mostrado su preocupación por las consecuencias que esta actuación podría tener sobre los derechos de la empleada afectada.
Según denuncia la organización sindical, la difusión de esos datos se produjo pocos días después de que salieran a la luz varias reclamaciones relacionadas con las condiciones laborales dentro del establecimiento. La CNT sostiene que la publicación de información personal de una trabajadora en medio de un conflicto laboral agrava aún más una situación que ya era objeto de controversia.
En un comunicado, la sección sindical lamenta lo ocurrido y critica la respuesta ofrecida desde el entorno empresarial. Además, cuestiona la imagen pública proyectada por algunos de sus responsables y considera que existe una contradicción entre determinados discursos y las prácticas denunciadas por las trabajadoras afectadas.
La organización asegura que su labor no consiste en representar de manera unilateral a toda la plantilla, sino en defender los intereses de las afiliadas integradas en su propia sección sindical. En este sentido, insiste en que su actuación responde exclusivamente a la protección de los derechos laborales de las trabajadoras que forman parte de la organización.
La CNT también carga contra el modelo de gestión de la empresa, al que acusa de alejarse de los principios de una estructura horizontal y participativa. El sindicato sostiene que las dinámicas existentes responden a un sistema que, según su criterio, reproduce esquemas tradicionales de explotación laboral incompatibles con la imagen proyectada públicamente.
Por otro lado, la organización rechaza las acusaciones que apuntan a una supuesta campaña política contra Pablo Iglesias o contra otros responsables vinculados al proyecto empresarial. La CNT asegura que detrás de sus denuncias no existe ninguna estrategia partidista ni intereses ajenos al conflicto laboral actualmente abierto.
El sindicato afirma que no comparte teorías conspirativas ni sospechas sin fundamento sobre el origen de las críticas y recalca que todas sus actuaciones están relacionadas con cuestiones estrictamente laborales. Según explica, el objetivo de sus comunicaciones públicas es trasladar una situación que consideran preocupante y buscar soluciones para las trabajadoras afectadas.
Asimismo, la organización niega que persiga repercusión mediática o la generación de titulares. Por el contrario, sostiene que su principal intención es que la dirección de la empresa reflexione sobre las denuncias planteadas y acceda a abrir un proceso de diálogo que permita resolver las diferencias existentes entre ambas partes.