El presidente del Gobierno comienza a quedarse sin apoyos. Pedro Sánchez ha abierto nuevamente la posibilidad de reunirse con el expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont.
La propuesta la lanzo el pasado lunes al hacer balance del año político. Aunque se tiene previsto, aún no se ha concretado una fecha para el encuentro. Este posible cara a cara se ha convertido en uno de los temas más comentados en España, generando una lluvia de críticas.
Sánchez ha reiterado su disposición para dialogar tanto con Puigdemont como con Oriol Junqueras. La reunión con el fugado Puigdemont es clave para mantener el apoyo de Junts, que resulta esencial para la estabilidad del Gobierno. A pesar de esto, se sigue sin especificar cuándo tendría lugar la reunión con estos dos pesos pesados del independentismo catalán.

La presión sobre Sánchez aumenta a medida que se acerca el debate sobre los presupuestos de 2025. Tanto Junts como ERC son fundamentales para que el Ejecutivo pueda sacar adelante estas cuentas. Puigdemont, por su parte, ha exigido que Sánchez se desplace a Bruselas para una reunión.








