El PSOE afronta este sábado uno de los Comités Federales más delicados de los últimos años. La dirección de Pedro Sánchez llega a la cita con el objetivo de relanzar el partido de cara al ciclo electoral de 2027, pero también con un desgaste interno cada vez más evidente tras meses marcados por los casos de corrupción que han salpicado al entorno socialista.
Aunque en Ferraz no esperan una rebelión abierta contra el secretario general, sí comienza a percibirse un cambio de clima entre algunos dirigentes. Según diversas voces del partido, la estrategia seguida por Sánchez para afrontar los distintos escándalos judiciales ya no genera el respaldo unánime que sí existía hace apenas un año. Casos como Koldo, Ábalos, Santos Cerdán, Leire Díez o las investigaciones que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero han alimentado un creciente malestar interno.








