La Selección Española de futbol consiguió ganar la cuarta Eurocopa para España. Desde que acabó la final, la celebración en el país se ha hecho sentir. Ayer por la tarde, los jugadores del equipo Español llegaban a territorio nacional tras la tremenda victoria y fueron recibidos por el Rey y por el presidente del Gobierno.
La llegada de los jugadores a España estuvo marcada por varias polémicas. Una tras otra. La recepción del equipo, con los Reyes, la princesa y la infanta, marchó con completa normalidad.
Sin embargo, en La Moncloa fue donde se desató el escándalo. Todo comenzó con el indiferente, pero muy aplaudido saludo de Dani Carvajal a Pedro Sánchez. El capitán de la selección dejo ver claramente su desprecio hacia el presidente socialista, pero no fue el único.
La incomodidad de los jugadores, mientras Sánchez daba su discurso, era evidente. Un escenario completamente diferente a los que se vio en la Zarzuela. Las caras largas y el desinterés por las palabras del socialista se viralizó inmediatamente.
Pero la cosa no acabó allí. El cierre ha sido con broche de oro entre aplausos y vítores de la afición. Un Morata extrovertido, feliz por la victoria de España, tomó el micrófono en el escenario instalado en la fuente de Cibeles y comenzó a cantar lo que nadie esperaba.
"¡Es español, Gibraltar es español!", comenzó coreando. Inmediatamente, el público le respaldó y la el coro retumbaba en el centro de Madrid. En medio de este emocionante momento, Rodri, otro capitán del equipo, tomó el micrófono y continúo coreando lo mismo, por lo que Morata reaccionó entre risas.







