Pedro Sánchez vuelve a estar en el centro del debate por el uso de La Mareta. El presidente del Gobierno y líder del PSOE afronta ahora un mandato claro: deberá revelar quiénes fueron sus invitados durante sus vacaciones de verano en este palacio de titularidad pública. La transparencia vuelve a golpear a Moncloa.
El Debate ha tenido acceso a un documento que desmonta la versión inicial del Ejecutivo. El gasto total ascendió a 44.975,19 euros, casi el doble de lo reconocido en un primer momento.

La cifra incluye 11.322 euros en alojamiento, 22.711 euros en manutención y 10.941 euros en desplazamientos. Todo ello en un complejo cedido al Estado por el rey Juan Carlos I. Y todo ello durante unas vacaciones de más de tres semanas.
La gran pregunta, aún sin respuesta, es evidente: ¿quién disfrutó de esos gastos junto a Sánchez? Moncloa continúa negándose a entregar las facturas. Alega motivos de Seguridad Nacional. La misma Seguridad Nacional que no vio comprometida en episodios como la DANA, el apagón o los incendios del pasado verano.
La resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) cambia el escenario. Según Julio R. Naranjo, asesor de este periódico en acceso a la información pública, el criterio es rotundo.
Presidencia tendrá que hacer pública la lista de acompañantes. El motivo es simple: La Mareta es un bien público financiado con dinero público. Y su uso no puede quedar cubierto por el secretismo.
La política de opacidad de Moncloa sufre un nuevo golpe. Sánchez deberá explicar quién estuvo con él en agosto.








