El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves, por mayoría absoluta, una moción presentada por el Partido Popular en la que se insta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a someterse a una cuestión de confianza y a presentar su dimisión por los casos de corrupción que afectan a su entorno político y familiar. La iniciativa ha salido adelante con el respaldo del PP, Vox y Junts, mientras que el PNV ha optado por votar en contra.
La votación supone uno de los mayores reveses parlamentarios para el Ejecutivo en lo que va de legislatura y refleja el creciente distanciamiento de algunos de los socios que hicieron posible la investidura de Sánchez. Aunque la moción no tiene efectos jurídicos vinculantes, sí representa un importante desgaste político para el Gobierno y evidencia la pérdida de apoyos en la Cámara Baja.
El Congreso aprueba por mayoría absoluta instar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza y dimitir
Junts respalda la moción y aumenta la presión sobre el Gobierno
La iniciativa llega apenas unos días después de que la Mesa del Congreso rechazara varias propuestas, tanto del PP como de Junts, para reclamar un adelanto electoral. El argumento utilizado fue que la convocatoria de elecciones corresponde exclusivamente al presidente del Gobierno, una decisión que la oposición ha criticado duramente al considerar que se impidió el debate parlamentario sobre una cuestión de evidente interés político.
El foco estaba especialmente puesto sobre Junts y el PNV, dos socios habituales del Ejecutivo que desde hace semanas vienen mostrando su malestar por la situación política. Finalmente, Junts ha decidido apoyar la moción, mientras que los nacionalistas vascos han rechazado la propuesta, aunque siguen condicionando el futuro de la legislatura a la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.
El Congreso aprueba por mayoría absoluta instar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza y dimitir
Precisamente, Pedro Sánchez reconoció la pasada semana que un eventual rechazo de las cuentas públicas podría abrir la puerta a un adelanto electoral, aunque el Gobierno continúa defendiendo su intención de agotar la legislatura hasta 2027.
La aprobación de esta moción vuelve a poner de manifiesto la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo y aumenta la presión sobre Sánchez en un momento marcado por las investigaciones judiciales y por las crecientes discrepancias entre los partidos que sostienen al Gobierno. Aunque la decisión del Congreso no obliga legalmente al presidente a actuar, deja una imagen de aislamiento político que complica aún más el futuro de la legislatura.