En un comunicado contundente, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha respondido a las recientes acusaciones de Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno había sugerido que el PP y la judicatura estaban en "connivencia". Esta declaración ha desatado una crisis, pues Perelló defendió la independencia judicial como pilar básico del Estado de Derecho.

El conflicto surge tras las palabras de Sánchez, quien insinuó que algunos jueces actúan con "cartas marcadas". Acusó al PP de estar vinculado a la judicatura en su lucha política. Estas acusaciones no han sido bien recibidas por el CGPJ, que ve en ellas un ataque a la imparcialidad de los tribunales.
La relación entre el Ejecutivo y el poder judicial ha sido tensa desde el inicio de la legislatura. La acusación de "lawfare", dirigida al Ejecutivo y al poder judicial, se ha intensificado. Desde que comenzaron a salir a la luz investigaciones judiciales sobre figuras cercanas a Pedro Sánchez, como su mujer, Begoña Gómez.
Este clima ha hecho crecer las críticas a lo que consideran un intento de politización de la judicatura.
El Gobierno, por su parte, argumenta que tiene derecho a criticar a los jueces, como cualquier otro ciudadano, señalando que la separación de poderes no impide que los poderes interactúen.








