La financiación de entidades culturales vinculadas al catalanismo en la Comunidad Valenciana ha vuelto al centro del debate tras la petición pública de donaciones por parte de Acció Cultural del País Valencià. La organización, una de las principales impulsoras del movimiento en la región, ha solicitado aportaciones económicas a través de plataformas como Bizum, alegando una fuerte caída de las subvenciones procedentes de administraciones valencianas.
Sin embargo, esta petición ha generado controversia al conocerse que una parte significativa de sus ingresos procede de fondos públicos de la Generalitat de Cataluña. Según sus propias cuentas, la entidad ha recibido más de 4,2 millones de euros en el último lustro desde instituciones catalanas, lo que ha suscitado críticas por una supuesta falta de transparencia en el discurso sobre su financiación.

Dependencia de fondos públicos catalanes
Los datos económicos de la organización reflejan que, en algunos ejercicios recientes, las ayudas procedentes de Cataluña han llegado a representar cerca de la mitad de sus ingresos. En 2024, por ejemplo, Acció Cultural reconoció haber recibido más de 580.000 euros en subvenciones de la administración catalana, lo que equivalía aproximadamente al 46 % de su presupuesto anual.
En contraste, las aportaciones de socios —que la entidad señala como su principal fuente de financiación— se situaron notablemente por debajo, con poco más de 260.000 euros en ese mismo periodo. Esta diferencia ha alimentado las críticas de quienes consideran que existe una contradicción entre el discurso público y la realidad financiera de la organización.







