La alcaldesa de València, María José Catalá, ha asegurado que la programación del 9 d'Octubre, Día de la Comunitat Valenciana, "sigue en pie" y que no se puede trasladar ningún acto por la acampada por la vivienda instalada en la plaza del Ayuntamiento. El consistorio espera la respuesta por escrito de la Delegación del Gobierno al requerimiento que le envió el martes.
El Ayuntamiento exige a Delegación que garantice los actos
El requerimiento, previo a acciones judiciales, pide a la Delegación del Gobierno que garantice la seguridad y los actos protocolarios. Catalá ha explicado que aguarda la contestación de la delegada, Pilar Bernabé, para "tomar las decisiones oportunas". Según ha contado, Bernabé le avanzó por teléfono que no levantará el campamento. La alcaldesa ha precisado que eso no implica un acuerdo, aunque ha asegurado que "obviamente" habrá colaboración.
Desalojar no depende del Ayuntamiento
Catalá ha sostenido que desalojar la acampada "no es competencia" ni "decisión" del Ayuntamiento. Por eso espera una respuesta escrita que explique por qué se ha "priorizado" el campamento frente a unos actos que forman parte de un Bien de Interés Cultural (BIC). Este año se han preparado con "mucho cariño" por el 750 aniversario de Jaume I.
La mascletà y el castillo no se pueden mover
La alcaldesa ha defendido que la mascletà se hace en la plaza porque la Senyera vuelve a entrar en el Museo de la Ciudad tras la procesión cívica. Por eso, o se hace allí o no se hace. Los actos protocolarios tampoco pueden cambiar de sitio, porque este ayuntamiento es el que custodia y expone la Real Senyera. A esto se suma el castillo de fuegos del simposio internacional de pirotécnicos, previsto para el día 11. Supera los 100 kilos de pólvora, así que solo podría desplazarse con una autorización pedida con más de 30 días de antelación.
Un llamamiento al diálogo y al respeto
Catalá ha indicado que habrá que adaptarse al diálogo que se abre en las próximas 48 horas. También ha reivindicado el derecho de los valencianos a celebrar su día. A su juicio, el objetivo de la acampada era una huelga general que ya tiene fecha. Ha defendido que en una democracia los derechos de unos no pueden pisotear los de otros. Ha pedido "comprensión" y "empatía", y ha subrayado que el Ayuntamiento no ha limitado el derecho a manifestarse de quienes están en la plaza, aunque la concentración no está autorizada. Sobre la actuación policial, ha dicho que los cuerpos de seguridad hablan con los acampados porque se pensó que era lo oportuno.
Sin negociación política con los acampados
La alcaldesa ha reconocido que no ha hablado con los acampados por el tema de la vivienda, porque se trata de una concentración de carácter general que se repite en las plazas de España. "No hay negociación política, nosotros no estamos negociando, es un tema general", ha concluido. Con la respuesta de Delegación pendiente, el Ayuntamiento mantiene la programación del 9 d'Octubre, con la mascletà prevista en la plaza y el castillo de fuegos el día 11.