Biedma compareció este jueves durante más de una hora ante el juez Santiago Pedraz, encargado de investigar las presuntas operaciones destinadas a interferir en procedimientos judiciales
El temor por la seguridad de sus hijas marcó la declaración de Beatriz Biedma ante la Audiencia Nacional. La magistrada que investigó al hermano de Pedro Sánchez ha explicado que llegó a sentirse perseguida durante la instrucción del caso David Sánchez, especialmente después de recibir información sobre movimientos sospechosos alrededor del colegio de las menores.
Según fuentes jurídicas consultadas por EFE, Biedma compareció este jueves durante más de una hora ante el juez Santiago Pedraz, encargado de investigar las presuntas operaciones destinadas a interferir en procedimientos judiciales relacionados con el PSOE y el Gobierno.
La jueza relató que terceras personas habrían intentado obtener información sobre sus hijas utilizando identidades falsas. En concreto, varios abogados le comunicaron que un desconocido había acudido al centro educativo presentándose como su hermano o su secretario, dos figuras que, según aclaró, no existen en su entorno personal y profesional.
La jueza relató que terceras personas habrían intentado obtener información sobre sus hijas utilizando identidades falsas
Aquellos episodios provocaron en la magistrada una sensación de angustia y vulnerabilidad. Sin embargo, ha asegurado que las circunstancias denunciadas no alteraron su criterio ni condicionaron las decisiones que adoptó durante la investigación al hermano del presidente del Gobierno.
Buena parte de su declaración se centró en Luis José Sáenz de Tejada, antiguo magistrado expulsado de la carrera judicial, con quien Biedma había mantenido un enfrentamiento derivado de un procedimiento por violencia machista en el que él terminó condenado.
La magistrada explicó que Sáenz de Tejada difundió numerosos vídeos en YouTube con ataques hacia su persona. A su juicio, estas publicaciones formaban parte de una situación de hostigamiento que le generó un profundo malestar.
No obstante, Biedma evitó establecer una relación directa entre los hechos denunciados y Leire Díez. Ante Pedraz afirmó que no conoce a la exmilitante socialista y que tampoco puede asegurar que estuviera detrás de las actuaciones del antiguo juez.
La comparecencia se produce en un momento en el que la investigación sobre la presunta trama continúa examinando posibles intentos de desacreditar a jueces e investigadores. Entre las personas investigadas figuran Leire Díez y el exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán.
En este contexto, la magistrada también trasladó al instructor que varios agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil le habían comunicado que se sentían sometidos a presiones mientras desarrollaban las pesquisas sobre David Sánchez. Según su declaración, les indicó que no trasladaran sus informes a sus mandos superiores.
A estos testimonios se suma el contenido de un informe de la UCO conocido recientemente. En él aparecen referencias a la posibilidad de «eliminar» a Biedma, acompañadas de expresiones despectivas hacia la magistrada. La investigación deberá aclarar el sentido de esas conversaciones y si respondían a algún plan concreto.
Por ahora, Sáenz de Tejada no ha sido imputado en esta causa.
La jueza ha pedido ser reconocida como perjudicada en el procedimiento, al considerar que determinadas actuaciones pudieron estar dirigidas a vigilar su entorno, recopilar datos personales y familiares, deteriorar su imagen pública y tratar de apartarla de asuntos judiciales.