De acuerdo con los datos reflejados en este documento municipal, las zonas que aparecen mapeadas en la cuenca del barranco del Poyo incluyen municipios como Paiporta, Sedaví y Picanya. No obstante, el plan clasifica estas localidades bajo un nivel de “riesgo bajo” de inundación, a pesar de que las lluvias causaron serios estragos en estas áreas. Más llamativo resulta el caso de Alfafar, que, según este mismo plan, figura como un municipio “sin riesgo” de inundación, pese a haber sido duramente afectado por la riada.
El impacto de la DANA en el área metropolitana de Valencia ha puesto en cuestión la fiabilidad de los planes de prevención de riesgos aprobados en años anteriores. Tanto vecinos como expertos han comenzado a señalar posibles deficiencias en la elaboración de estos estudios y a reclamar una revisión urgente de los mismos para incluir escenarios más realistas ante el cambio climático. La exclusión de pedanías y municipios que sufrieron graves daños de las áreas de riesgo previstas en el plan pone de manifiesto la necesidad de actualizar las herramientas de planificación para prevenir y mitigar las consecuencias de futuros episodios de lluvias torrenciales.