Castilla y León cerró 2025 con una deuda de 14.261 millones de euros, equivalente al 18,2 % del Producto Interior Bruto (PIB), lo que supone dos puntos porcentuales por debajo de la media autonómica, situada en el 20,2 %, según datos del Banco de España.
En términos interanuales, la variación de la deuda de la Comunidad fue del 0,15 %, frente al incremento del 1,7 % registrado en el conjunto de las comunidades autónomas. Este menor nivel de endeudamiento fue uno de los factores valorados por la agencia Moody’s, que elevó la calificación crediticia de Castilla y León el pasado mes de septiembre.
La Comunidad representa el 4,17 % del total de la deuda autonómica, que asciende a 341.642 millones de euros, de acuerdo con los datos del organismo regulador.
Castilla y León mantiene una tendencia continuada de reducción de su nivel de endeudamiento, alcanzando en 2025 el porcentaje más bajo desde 2014. Esta evolución se atribuye a la gestión presupuestaria y financiera, que ha permitido controlar la deuda sin afectar a la prestación de servicios públicos.
El cálculo del volumen de deuda autonómica incluye créditos reintegrables concedidos a empresas por valor de 202,5 millones de euros, así como operaciones de factoring sin recurso por importe de 12,5 millones y el endeudamiento asociado a proyectos de colaboración público-privada, que asciende a 223,7 millones de euros.
Sin deuda de empresas públicas no sectorizadas
Según los datos del Banco de España, la Comunidad no tiene asignada deuda correspondiente a empresas públicas autonómicas no incluidas en el perímetro SEC 2010. En el conjunto de las comunidades, este tipo de deuda alcanza los 4.306 millones de euros.
Si se considera el total del sector público autonómico, la ratio media de endeudamiento respecto al PIB se situaría en el 20,5 % a 31 de diciembre de 2025, frente al 18,2 % registrado por Castilla y León.