El auto identifica pagos a cinco proveedores electorales y relaciona la operación con los intereses empresariales de Jaime Febrer en Jijona
El 'caso Azud' abre una nueva vía que alcanza directamente a la campaña electoral del PSOE de 2007. La instructora identifica 484.480,46 euros procedentes de Gigante Edificaciones y Obras destinados a cinco empresas relacionadas con trabajos electorales.
La resolución judicial considera que Gigante funcionaba como empresa pantalla dentro del entramado investigado. El dinero no habría llegado directamente a las cuentas socialistas, sino a compañías que prestaban servicios vinculados con aquella campaña.
El auto conecta estos movimientos con los intereses de Jaime Febrer y el Grupo Axis en el PAI El Espartal, situado en Jijona. El proyecto necesitaba solucionar sus problemas de abastecimiento de agua mediante la intervención de Acuamed.
Cinco empresas y casi medio millón de euros
El mayor desembolso localizado corresponde a Metrofilms, con 141.923,68 euros. Le siguen Ingraval, con 120.004 euros, y KEY, que recibió otros 102.080 euros.
La lista se completa con los 87.105,70 euros de Publipress y los 33.367,08 euros abonados a Cronosport. En conjunto, las cinco cantidades alcanzan exactamente los 484.480,46 euros recogidos por el juzgado.
Uno de los casos más claros afecta a Cronosport y la campaña de Carmen Alborch. Gigante pagó una factura correspondiente a un encargo realizado por Contexto Moda y Comunicación, proveedora electoral socialista.
Ese pedido incluía 80.000 chapas, 250.000 globos, 5.000 llaveros, 1.000 kilos de caramelos y 500 camisetas, además de otros elementos promocionales. Gigante asumió 33.367,08 euros de ese encargo.
La investigación también pone el foco sobre Ingraval, encargada de trabajos relacionados con el programa autonómico socialista. Gigante desembolsó 120.004 euros, mientras el PSOE habría declarado 19.000,18 euros como gasto electoral correspondiente a esa empresa.
El "peaje" que la jueza relaciona con el PSOE
El origen de esta parte de la investigación se encuentra en El Espartal. Según el auto, Febrer necesitaba asegurar recursos hídricos suficientes para impulsar el desarrollo urbanístico.
José Luis Vera habría intervenido por sus contactos políticos y terminó relacionándose con Joan Navarro, entonces director de Relaciones Institucionales de Acuamed. La actuación de la empresa pública permitía avanzar en una solución favorable para el proyecto.
La instructora sostiene que Febrer consideró necesario asumir un "peaje" para obtener resultados favorables a sus intereses. Dentro de esa reconstrucción aparecen encuentros con personas vinculadas al PSOE y los posteriores gastos electorales.
Otro episodio afecta a KEY. El auto atribuye a Francisco Martínez Rico, entonces tesorero socialista, un encargo relacionado con material electoral de Unión Valenciana.
Según la resolución, Martínez Rico habría indicado que las facturas fueran emitidas a nombre de Gigante, que terminó abonándolas. La finalidad que recoge el auto era favorecer a Unión Valenciana para restar votos al PP.
La causa ha superado además una fase procesal relevante. El juzgado ha acordado continuar mediante Procedimiento Abreviado respecto de numerosos investigados, entre ellos Febrer, Vera, Pastor Rico, Joan Navarro y Rafael Rubio. Las acusaciones disponen ahora del trámite correspondiente para pedir juicio oral, solicitar el sobreseimiento o reclamar diligencias complementarias.